RÚA DEL VILLAR
Vía directa y confortable camino al corazón de Compostela: su catedral. Toda ella recorrida por un largo soportal que hace más amable todavía, el encuentro con la sonrisa de piedra de Platerías. No abundan en ella las mansiones blasonadas, como en la Rúa Nueva, elegida para residencia por la nobleza, pero sí hermosas casas de piedra, de largas y acristaladas galerías y afiligranados balcones, que la acompañan en su eterno caminar. Cuando llueve, los soportales y la torre del reloj, reflejándose, la hacen doblemente hermosa.