Cuenta conmigo, Señor

 

Cuenta conmigo, Señor

quiero ser tu cireneo

cuando el peso de la cruz

te obligue a besar el suelo.

 

Cuenta conmigo, Señor

y me quedaré a tu lado

para enjugar el sudor

de tu rostro ensangrentado.

 

Cuenta conmigo, Señor

y yo te haré compañía

en este camino largo

de dolor y de agonía.

 

Cuenta conmigo, Señor

en frías noches de invierno

cuando la traición te envuelve

y te arropa el desamor.

 

Cuenta conmigo, Señor

y de tus sienes divinas

yo iré arrancando espinas

con el cuidado mayor.

 

Aun cuando todos se alejen

y yo te parezca un niño,

sí te daré mi cariño.

¡Cuenta conmigo, Señor!